La incontinencia
Bebés
Vejiga: Se recomienda una visita temprana a un pediatra o urólogo para comprobar la función de la vejiga y los riñones. ya que el mal funcionamiento de la vejiga puede ocasionar que la orina regrese a los riñones y no se evacue completamente, originando infecciones en el tracto urinario. A muchos padres se les enseña el método de cataterización intermitente, sobre todo si los niños están muy pequeño, lo que asegura que la vejiga se vacíe regularmente. Y en los casos en los que los niños corran peligro de desarrollar una infección, se recomienda la vesicostomía, pero sólo como medida temporal.
Intestinos: La mayoría de los bebés no tienen suficientes nervios conectados a sus intestinos, lo que genera una evacuacuón anormal. Lo más importante es evitar el estreñimiento, para ello los padres pueden proveer líquidos adicionales, como agua, y así garantizar que el niño tenga una deposición suave. También se recomiendan alimentos mixtos, con alto contenido de fibras como cereales, ciruelas, y frutas trituradas.
Niños en pre escolar
Estos son los años importantes cuando el objetivo es aprender a manejar la incontinencia.
Vejiga: Los chequeos en los riñones deben llevarse a cabo por lo menos una vez al año. Los líquidos siguen siendo necesarios; por lo menos 6 - 8 bebidas al día, esto ayudará a reducir los riesgos de infecciones del tracto urinario.
Intestinos: Es indispensable mantener una dieta sana y balanceada, con abundantes productos que contengan fibras y pocas cantidades de aquellos que provocan estreñimiento, como huevos y leche entera. Cuando su hijo empiece a utilizar el baño, asegúrese de pueda sentarse cómodamente y con seguridad, con sus pies sobre una superficie firme. El mejor momento para la evacuación es después del desayuno.
Niños en edad escolar
Por primera vez el manejo de la incontinencia será un esfuerzo independiente. También es el momento en que otras personas, además de los padres, van a participar en el cuidado personal del niño.
Vejiga: Como el deterioro de la vejiga puede cambiar, es importante mantener los chequeos regulares (por lo menos una vez al año) con el pediatra o urólogo. Para muchos niños, es necesario la caterización durante horas de clases, esto se debe discutir con anterioridad con las autoridades escolares. También será necesario instalaciones adecuadas. La escuela también debe ser informada sobre las bebidas adicionales que requiere el niño.
Intestinos: El olor o incomodidad puede generar angustias, especialmente en los niños que asisten a la escuela. Es fundamental establecer y mantener un buen régimen de evacuación y ser cuidadosos con algunos alimentos que puedan generar una evacuación inmediata, como los frijoles. sin embargo, no hay que descartar que los "accidentes" pueden ocurrir.
Adultos
La pubertad puede traer consigo cambios en la vejiga y en los intestinos, la situación podría empeorar y el manejo sería más difícil, por ello hay que continuar con los chequeos periódicos. En esta etapa también es el momento de acudir a un especialista para conversar sobre la actividad sexual.
Vínculos sobre la incontinencia